ESTE BLOG ESTÁ DEDICADO A MI FAMILIA: EN EL HAY RETAZOS DE MI VIDA QUE ELLOS NO CONOCÍAN Y QUE NO QUIERO QUE SE QUEDEN EN EL OLVIDO, PUES OLVIDAR ES MORIR.
ESPERO VIVIR SIEMPRE EN LA MEMORIA DE LAS PERSONAS QUE AMO.

viernes, 1 de mayo de 2009

QUIERO DAR LAS GRACIAS


Hoy, pasado el tiempo que es el que mitiga las heridas,quisiera dar las gracias a las personas que tanto me consolaron cuando la muerte de mi querida hermana.
No tengo palabras para agradecer tanto cariño,pero...en particular quiero dar las GRACIAS con mayúsculas,a una persona, a un chico que yo puedo ser su madre por edad, es, La casa de Pinel. Solo se ese nombre, pero me basta para ver que es una gran persona al que no le importó mi edad, solo vio mi dolor, y tubo el gran gesto de poner en su blog,un post,dedicado a mi hermana. ¡fue tan bonito! que, alguien que no me conocía, reflejara en su entrada...todo mi dolor,sé querido amigo,que tu corazón fue el que te impulso, por que es ¡grande!, lo veo siempre que visito tu blog. Espero que la vida, te de toda la felicidad que te mereces,y estoy segura...que desde el cielo ese tu querido padre, estará muy orgulloso de su hijo. Solo me queda por decirte...Dios te bendiga,amigo mio.

2 comentarios:

Cαrмєn dijo...

Esperanza, este es uno de esos post que jamás me hubiera gustado leer por el dolor que sé por propia experiencia que te supone..
Ella estará velando por ti y los tuyos y querrá verte alegre, esta noche rezaré (junto por los míos..) por tu hermana guapa.

Un abrazo y ánimo, aunque sólo sea por ella.....

La casa de Pinel dijo...

no te quepa duda alguna que en ese cielo tan inmenso estaran tu hermana y mi padre ahora riendo y disfrutando de una nueva vida..
que por desgracia no podemos ya disfrutar de ellos es cierto pero nos quedan los recuerdos, nos queda lo vivido con ellos, nos queda parte de ellos dentro de nosotros, parte que nunca se marchara y un dia si hay dios nos reuniremos alli donde esten si dios quiere con ellos.
un saludo espe y la edad de uno se mide por su interior no por las lunas vividas